Toda Empresa Necesita un Redactor

El trabajo del redactor, generalmente no está bien definido, pero sin esta figura, las organizaciones quedan mudas dentro del mundo online. Emocionar, informar y contar la historia de un proyecto, no es una tarea sencilla, pero sí emocionante.

 

A menudo, nos preguntamos cómo y por qué, surgió la necesidad de documentar procesos, conceptos, productos y hasta la filosofía de cada organización. Y si esto se requiere hoy, ¿quién fue el responsable de hacerlo en el pasado? La repuesta tiene un nombre y se llama: el vendedor. Es el vendedor quién con el tiempo aprendió, a contar la historia de la compañía, los puntos de valor de cada producto y transmitir la visión de forma metódica y constante hacia cada uno de sus clientes.

 

 La necesidad, se nos presenta cuando notamos, que en la actualidad muchos de los nuevos clientes que adquirimos, no están teniendo contacto con nuestra organización, por medio del vendedor, lo están haciendo en redes sociales, sitios web, reseñas, blogs, etc. Y es justamente acá, donde el redactor se vuelve indispensable.

 

  

 

 

La difícil tarea de contar la historia

 

Tener una idea clara, pero no poder expresarla, es más frecuente de lo que se cree, es donde el redactor entra en acción. Su misión será la de traducir esa historia y transformarla en palabras, palabras que seducen, palabras que venden.

  

¿Cómo ayuda un redactor en la estrategía empresarial?

 

  • Da a conocer el servicio o producto, las 24 horas, los 7 días de la semana.
  • Convierte nuestra historia en LA HISTORIA.
  • Segmenta lectores que están interesados en el giro del negocio.
  • Emplea el mismo lenguaje que usan los clientes.
  • Un buen redactor es garantía de visibilidad.
  • Las palabras permiten llevar de la mano a las emociones.
  • Logra que se forje una relación de simpatía.

 

 Una imagen vale más que mil palabras, pero una palabra puede emocionar, informar, y lo más importante, mover a la acción.